martes, 19 de noviembre de 2013

Las Aventuras del Charro morado.
Por: Noé Reyes.

El regreso.

Y todos, toditos.com pegados al televisor viendo como se tocaba el himno Nacional Mexicano y con los dedos crispados, las uñas medio mordidas y la región más oscura y de buen esfínter del cuerpo –bueno- es un decir, algunos no tienen buen tono muscular en esa zona de pliegues… Así estaban esperando el partido México versus Nueva Zelanda, y… aaaaaarranca el partido.
Doña Garga, Don Carraspeo, El Cheperma, listos para la acción, don Carraspeo con el desparramado cuerpo en el sillón tipo Luis XV. Lonja  a la izquierda, lonja a la derecha, Doña Garga con un platón de latón lleno de papas, queso de puerco, cueritos de puerco, orejas y patas en vinagre de puerco y también unos pepinitos para tener antioxidantes en el puerco cuerpo, -perdón por la reiteración- parada junto a la puerta, el Cheperma tomándose su cocota y mordiendo un birotote con frijoles y chile jalapeño. ¿Por qué el partido México contra Nueva Zelanda? Pues gracias a la  inigualable competencia por tres boletos al mundial por parte de la CONCACAF, de los cuales México obtuvo el cuarto. Sí, se lee paradójico. Bueno, la tensión estaba en su apogeo cuando cayó el primer gol de la selección mexicana y don Garraspeo salió disparado del asiento a gritar a medio patio de la vecindad el gol de los verdes.
¡“Estupendo esfuerzo muchachos, Neozelandeses cretinos acudan a increpar y causar molestias a la  hija de su abuela que no es su tía”. Dijo don Garraspeo. O. k. A lo mejor mencionó otras palabras pero pensando en que esto lo lea alguien menor de 18 años. Psssss.
Y en eso cae el segundo gol. Y don Garraspeo  orale pa´fuera de la vecindad a recordar el día de la placenta a los del continente de Oceanía, y en eso don Garraspeo vio… al único, al inigualable, al galán de galanes, el Charro morado, claro lo vio con las botas arrastrando, el traje todo despercudido, la botonadura de plata toda chimuela… un verdadero limosnegro, sorry, limosnero. Regresó don Garraspeo con cara de pocos amigos, mascullando y escupiendo en el suelo, rezongando y hasta maldiciendo y uno que otro gerundio más y le dijo al cuerpo de trompo de su mujer:
–Ahí está por quién pujabas, ya apareció el jodido –y doña Garga movió toda la masa amorfa de su cuerpo tirando al suelo la tragadera. Don Garraspeo meneó la cabeza y agrego: –mira nomás como te pones, nomás de saber su regreso y luego andas negando que se te tira aceite cuando ves a don Charro.
–Puras afiguraciones tuyas, tus celos infundados…
–Ya, ya ,ya, no te hagas, ándale ve a recibirlo viene todo trasijado y le apuras para que hagas más botana, nomás y falta que los mendigos Neozelandeses nos empaten.
            El Charro tuvo que dar una mil explicaciones de su ausencia a doña Garga, quien lo interrogó mientras le daba de comer algo al hambriento, según el propio Charro, estuvo preso en una de esas casas de rehabilitación mental –sabrá Dios por qué– a lo mejor por irle al Atlas, o por andar de populista apoyando a los maestros contra La Reforma Educativa del país, o por andar cooperando en las marchas contra La Reforma Energética o por andar peleando en contra de La Reforma Hacendaria, quizá los mítines para La Reforma Para Vender al Atlas, o los cambios estructurales de las Chivas que tanto necesita el país.
            Una vez llenada la panza, nuestro valiente héroe tapatío, defensor del jodido y de aquellos que solo pueden comer carne un par de veces a la semana –con clenbuterol pa´ que engorden y aquí incluiremos algunos médicos de clínicas privadas, sí, sí es un tema tabú del cual nunca platicaría el Charro morado; –fue a sentarse pues a ver el súper partido, donde entre Televisa y TV azteca nos dieron cátedra del crecimiento en lo deportivo del país.
–¿Y ya con esto ganamos?– preguntó el Charro.
–No, todavía falta el siguiente partido pero ya con esto casi ganamos –respondió el Cheperma dando de pequeños saltos en el asiento, casi en la orilla.
–¿Con esto tenemos? –insistió el Charro.
–Sí ya con esto tenemos mi Charro ganamos, ganamos, ganamos…
–¿Con este triunfo ya voy a conseguir empleo, me dan a dar seguridad social, y me aumentara el sueldo un 15% como a los senadores y diputados? –cuestionó el Charro a don Garraspeo–. Digo pos usted debe saberlo, trabaja en el ayuntamiento, en el área de deportes todavía, ¿qué no?
        Don Garraspeo miró inquisidor al Charro y puso sus manos en sus rodillas, resopló y le dijo al Charro: –óigame don Charro, siempre con sus quejaderas, no hay quién le de gusto, trabajo tiene, es usted el portero de está vecindá, edá, el seguro popular lo cobija y yo supe por aí que le aumentaron un 2% directo a su salario y un 1.3 % en prestaciones, edá, entonces seamos claros, pa´lo que usted hace es muy buen aumento.
–¡No me la enjuague don Garraspeo, no me la enjuague! desde que está en el ayuntamiento me quiere ver la cara de penco y me pinta un país que crece y crece y dizque bien bonito, y si hago poco no le hace, los senadores y diputados ni hacen nada y bien que cobran y caro y usted le anda haciendo al secretario de deportes y en su vida se mueve del sillón…
–Párele don Charro, anda usted muy grilloso. Es poco patriótico quejarse del país y de la Selección Mexicana pos pior, tese sosiego, no haga tanto mitote y ya deje ese sonsonete– dijo don Garraspeo dándole ya poca importancia al reclamo del Charro. –¡Disfrute lo que el país le da, y no me salga con que no estaba preocupado por que el “Tri” no ganaba! –de pronto se volteó don Garraspeo y le propuso al Charro.
–Mire don Charro, ya que hablamos de trabajo, mi mujer quiere ir al baile del sábado, van a estar los Tucanes de Tijuana, los Temerarios y La Arrolladora banda el Limón, La Arrolladora, La banda Limón, la Autentica Banda el Limón de Lizarraga, la Original Banda el Limón y por supuesto el cantante Germán Montero, que salió de una de éstas bandas. Y si esto se le hace usted una nada, también tocará la banda Nieve de Limón. ¡Va a estar a todo mecate el asunto…!  –don Garraspeo hizo una pausa y le habló en tono bajo al Charro– Tengo una movidilla el sábado… usted sabe don Charro… aí le paso una lana, y lleva a la gorda al baile ¿quihubo?
       La primera reacción del Charro fue negarse, pero el dinero es el rey y apechugó.
–Así me gusta don Charro, que tenga animo, el pueblo de México necesita ejemplos de inspiración, fortaleza moral y proyectos triunfadores, juntos vamos a ir al mundial 2014, aunque algunos vamos a ir hasta allá y otros como usted don Charro, lo mirarán por la tele con uno que otro comercial de Laura Bozo o de Sánchez Azuara y sí pues, gracias  a sus impuestos nosotros la pasamos chicha.
No deje de leer las aventuras del Charro morado que quién sepa Dios donde anduvo unos meses porque llegó medio grillo a la vencidá de la Herradura y recuerde entre más impuestos… mas: (en este espacio usted ponga la conclusión).