lunes, 10 de diciembre de 2012


El Charro morado Adventure´s

“Rosariooooo,
Rosarioooooooo, te quierooo,
te quieroooooo… y mucho.

Y aí va, nuestro Charro morado, a cumplir con su obligación en su actual empleo, cuidador de pacientes en la afamada y grandiosa y siempre hermosa clínica HGZ 21 del IMSS. La verdad iba a cuidarla en la casa de la señora, pero…
Muy temprano, el Che Perma, le pidió al Charro el favor de ayudarle a cuidar a su abuelita, radicada en Tepatitlaranch , de entrada al valeroso defensor de los proles no le gustó la idea, pero, los seiscientos pesos por día ofrecidos por el padre del Che-Perma lo convencieron. Le pagaron el camión y para la tarde estaba en la ciudá de Tepa.
            “Vamos a Tepa, tierra soñada…”
            La abuelita, octogenaria con unas mandíbulas feroces, postizas, (don´t be matter) mordió al Charro en más de una ocasión al intentar darle de comer su papilla. Además abusando de su demencia la señora entrada en años y salida en carnes le pasaba la mano por la entre pierna al Charro y le pelaba los ojos. “Hay ten-go unas booo-tas de mi di-fuuun-to…caf, caf, caf… ma-ri-do, pa´mí que sí te que-dan, mi-ji-to”. “¿Nom´bre cómo va usté a creer, doña?” Contestó el galán. “Te las doooooy si te en-cueeee-raaaas, caf, caf, caf”.
El Charro no dijo nada pero prefirió guardar distancia. La anciana, que de estado demencial no era tanta la cosa, lo observó y le dijo: “bueeeee-no te las doy si me en- cueeee-ras”.
La necesidad la maldita necesidad lleva al hombre a cometer actos viles, como robar o incluso matar, en el caso de nuestro Charro, hasta encuerar a la abuelita del Che Perma. ¿Para qué la desnudó el Charro? Pues para cambiarle el pañal ¡Ah! Cochinos léperos, mal pensados…
            Nomás en cuanto la viejita quedó en puro fondo empezó a estornudar  luego vino el moco y después la tos, y más tos, y más tos. ¡Zas empezó a ponerse morada! Y nuestro valiente guapo e inteligente Charro agarró a la anciana y corrió con ella a la yegua Rosita, la montó ( a la yegua) y a galope tendido fue a parar a la clínica HGZ21 del IMSS.  Hasta eso, la recibieron muy amables en urgencias: “¿Dónde le duele? ¿Qué le pasa? ¿Por qué no vino antes? Pase usted acomódese el oxígeno. Ahorita la nebulizamos. ¿Nos permite tomarle exámenes? Esperamos la camilla no le moleste. ¿Quiere algo de cenar…? Soy el Dr. Fulanito y usted cómo se llama longeva señora. Yo soy la enfermera de turno, tengo esta gran sonrisa para usted y espero servirle lo mejor posible, estoy a su servicio, estoy dispuesta al sacrificio con tal de que usted mejore…”
            Yo no sé ustedes lectores pero a mí así me tratan en el IMSS… incrédulos.
            La cosa es que ocho  horas después, y bajo criterio médico de urgencias, es decir; hay cama disponible se hospitaliza, la cabecita blanca terminó en una cama del servicio de medicina interna. Ya con suero y con oxígeno le dijo al Charro:
—Avísales a mis familiares gua-po-te, ándaleeeeee, y tráeme una cobija de la casa… éstas  sábanas están muy fe-de-ra-les y delgaaaaadas.
El Charro, todavía confundido fue a la casa de la señora Rosario, —perdón así se llamaba Rosario—, y tomó una cobija chainita chainita y vuelta a la clínica, gracias a su porte varonil y su rostro de increíble belleza masculina… sí, lo saqué de Kalimán, y qué. Una enfermera le permitió el paso de la cobija a la cama de doña Chayito.
—Costó trabajo pero aí ta´la cobija —dijo el Charro.
            Doña Chayito, se arrebujó en ella y a dormir se ha dicho. El héroe de mil batallas contra la ignorancia se cruzó de brazos, acomodó su sombrero a un costado de la cama y se agenció una silla. Nomás al sentarse empezó a roncar.
            Eran las tres de la madrugada cuando una picazón en la espalda despertó al Charro. Abrió un ojo. A su izquierda la viejecilla roncaba con unas puntas nasales para recibir oxígeno suplementario, una señora gorda a su derecha leía un libro de religión. Frente a él, otros tres enfermos divididos por persianas. Enfermeras iban y venían y la comezón lo empezó a desesperar. El Charro, inició la remolina en la silla, pero fue tal el prurito que se quitó la camisa ante el grito ahogado de la señora gorda con el libro de religiones en la mano.
—¡Me pica me pica quítamelo! —gritó el Charro.
            La señora gorda pegó un alarido: —¡Virgen santa de los aguacates pintos y niños del teletón con la cruz de malta!, es una pinche chinche!
—No la chingue, ¿cómo chinche?
—Pos chinche, pinche Charro chinchento.
—¡Pos chinche a su chinche! —se defendió el Charro.
—Chinche la suya…
            ¿Y la Chinche? Ha de haber muerto por tanto grito.
Bueno, la señora gorda le comentó a la enfermera, la enfermera le avisó al medico interno, el médico interno fue con el chisme con el médico residente, el médico residente fue con el mitote con el médico adscrito, (no lo encontró), bueno, entonces fue a comentárselo a la socialworker. Ésta se trajo dos policías y hasta la calle fue a parar el Charro morado con todo y cobija. La viejita se puso impertinente porque le quitaron a su cuidador y también se la aventaron al Charro con todo y soluciones intravenosas funcionado.
—¡No le quite el suero con eso tiene su viejita, órale chinchentos!
            O.K. Nuestro Charro cogió a la viejita…
O.K. Nuestro Charro agarró a la viejita y se la llevó a atender a una clínica particular. Después el Che Perma y su papá pegaron de graznidos por la cuenta y por ello no le dieron un peso al Charro.
            El defensor de la prole fue a despedirse de Rosario y la anciana cabecita blanca le dijo: —Pa´qué mortificarse Cha-rro. Sí me en-cue-ras te doy las botas de mi di-fuuuuun-to al cabo calzaba igual que tú…

No deje de leer las aventuras del Charro morado en 3D.
Por cierto el Charro se llevó las chinches a la vencindá la Herradura. ¡Qué importa si el Charro está estrenando botas!

lunes, 3 de diciembre de 2012







El rincón bohemio del Bananas.
“El gol más rápido de la historia
lo metió mi hermano El Brochas”.
Bueno esta semanita me tuve que aventar la famosísima película “Alvin y las ardillas”. ¿De qué trata? Pues de tres ardillas que son cantantes. Simón, Teodoro y Alvin. Alguna vez en mi ya lejana, muy lejana juventud tuve la suerte de verlas en una serie animada. En el calan 5. HGC. (González Camarena) Por cierto, mexicano inventor de la televisión a colores, quién al final vendió los derechos a una compañía gringa y con eso se compró el canal 5, y luego televisa se quedó con el canal. Vaya usted a saber el vericueto. Es curioso, pero las dichosas ardillas datan desde los años de 1950. Al mismo tiempo aparecieron las ardillitas de Lalo Guerrero, un chico pocho, que se posicionó muy bien del mercado de canciones infantiles con: Pánfilo Demetrio y Anacleto (Así se llamaban sus ardillas). ¿Quién fue el primero? Sabrá Dios, sin embargo, mientras Dave (El gringo cuida ardillas) grita: ¡Aaaaaaalvín! Lalo Guerrero gritaba: ¡Paaaaaaaaánfilo!
Le dejo a usted tomar la decisión de quién es mejor y quién fue el original.
Tengo un amigo José Cachoj, quien es o era judío, nacido en Israel, en la Franja de Gaza, que alguna vez me contó la difícil de vivir entre balazos y me sentí triste por saber que el ser humano es belicoso por naturaleza. Por cierto que ya estando en México city se volvió al catalocismo, mejor unirte a la mayoría… resulta que si la mujer se siente sobajada en México imagínense entre los judíos donde se le pone al primogénito el agregado “ben” (hijo de…) eso significa. Yo me llamaría, Banana ben Chango. El “Ben” repito es para el primogénito, pero si es mujer el primogénito, nada, no le toca nada, y así sea de 20 hijos solo un varón y éste fuera el último éste se lleva el premio. “Ben” Es decir mi amigo se llama: José ben Cachoj y es el tercero de la familia. Pa´ que no se quejen nuestras viejas de misoginia.
Entre priistas Bella Nieto sería: Enrique ben Montiel ¿y su padrino?… ¡Ay voy mijito guárdame un pedazo de México!
¡Chivas campeón 2012!
¿Ah, no? Sorry.
Por cierto que acaban de aumentar el salario mínimo hasta 63 pesos, Dios santo, 63 pesos, que hacer con 63 pesos. El litro de leche, el kilo de tortilla, el kilo de huevo… y… ¡hasta aí! ¿Cuánto gana un diputado? ¿Un senador? No me vengan a decir que son gente preparada… psssss. Hablando de esto, resulta que la revista The Economits;  dijo que el crecimiento de México va a ser sostenido en los siguientes años, que ya compite en salarios con China y al  unificar ciertos efectos de los salarios México se convierte de ipso facto en atractivo lugar de inversión. The Rise of Mexico. Raza ¿Eso significa que los chinos están tan fregados en salarios como nosotros? Ganan entonces lo equivalente a 63 pesotes mexicanos. “Tienes peso sobre peso aunque no pasen de dos…”
Lo inevitable, Bella Nieto tomó posesión. Calderón ¡Adiós! De la toma de protesta no pienso hablar por una sencilla razón: No me gusta comentar las cosas que son a producto de gallina. Algo sí es seguro, a este muchacho de Peña Nieto, le van a salir canas muy pronto.
Para ese amargo sabor de la toma de protesta me fui al cine a relajarme un ratote con Santos vs la Tetona Mendoza, a recordar aquellos tiempos de la prepa y el humor acido de La Jornada. No queda más que decir: “pe-li-cu-lón, pe-li-cu-lón”. Si usted quiere divertirse pero no le gusta el lenguaje prosaico y vulgar, no vaya, si usted medio masca cultura tampoco, Because, la película parodia por ejemplo: A Clockwork Orange (Naranja Mecánica) 1971, dirigida por Stanley Kubrick, La lista de Schindler, 1993, de Steven Spielberg, Victory ( Escape a la Victoria ) 1981, de John Huston, donde actúan Michael Caine, Sylvester Stallone y Pelé. Habla de las Poquianchis, un grupo de trata de blancas dirigido por mujeres que hicieron su aparición allá por 1964, en san Francisco del Rincón, Guanajuato, y cuya historia fue llevada a la novela por Jorge Ibargüengoitia, en “Las Muertas”; y expuesta en el séptimo arte por el director, Felipe Cazals. ¡Ah y aplica un buen chiste mientras se escucha una canción de Edith Piaf! Además de satirizar nuestro sistema político y a Elba Esther Gordillo entre otros, y por supuesto al Atlas…
Vaya a verla, pero espero no se quede pajareando como muchas parejas que nomás les faltó persignarse ahí.

viernes, 23 de noviembre de 2012



El Charro morado Adventure´s

Por: Noé Reyes.


“Compre ahora, pague en los siguientes 2 años…”

“Bonita está la cosa mi Rosita, el sexenio de la infre-estructura, el sexenio de la salú, el sexenio de la valentina, ¿y el sexenio del empleo? Ya… mi Rosita, puro jabón nos dio ese tal Jelipe Calderón, venos, yo sigo aí sin trabajar, y pos la mera verdad de superhéroe no la hago, con tanto cuerno de chivo suelto, yo cómo les topo… no, mi Rosita, estamos fregados, y ahora con el nuevo gobierno…
            Dejo nuestro valedor de acariciar el cuello de su yegua y caminó cabizbajo desde la pequeña fuente sin agua del segundo patio a su cuarto de portero en la Vecindá. Una rata se atravesó en su trayecto y soltó una patada volando la bota lejos de su alcance. “¡Me lleva Judas!” Y en efecto, la crisis hacia mella en el Charro, las purpúreas botas brillantes y el lustre iban en declive. Los agujeros de la planta, tiempo tenían de darle comezón al Charro. Era imposible buscar a doña Garga para hacerle mandados… encargos, traer comida del súper o algo así, no sean mal pensados.
“Uno de veras le intelige, pero a ratos no entiendo, desde que doña Garga fue a practicarse eso: Panicolado para descartar el virus de la paloma. Ni se deja ver.”
 Era un hecho no aparecía doña Garga y ni su voluminoso centro gelatinoso de abdomen, porque don Garraspeo la traía de la gamarra con tanto trabajo como secretaria de deportes del H. Ayuntamiento. “A ver vieja de los 200 mil pesos, le pones:  mil al equipo de discapacitados, esos casi ciegos, con eso le compras uniformes, ya sé, ya sé, apenas alcanza pa´ camisitas de 30 pesos y con estampitas mal pintadas, pero no le-aunque, al-cabo, ni ven. Otros mil para pagar el torneo de veteranos, y les recalcas que no hay presupuesto para uniformes, 500 pesos para el torneo de voli y 500 para el de basquess , si te pones abusada cobras inscripción y de ahí sacas para tus gastos de la semana. ¿Cómo ves? El resto lo vamos a dejar pa´ la posada y las borracheras del equipo de futbol ahí donde nosotros semos las estrellas”.
Nuestro frugal amigo el Charro morado se puso a dar show-business  en las calles aledañas a la  vencindá la Herradura, saltando en las esquinas y limpiando, parabrisas con su magistral finura de paño de seda, bueno en realidad era un mecate lleno de mocos, ah pero limpió 300 parabrisas a 1.5 pesos cada uno dio un total de: 450 pesotes. Y con eso soñó con el Buen Fin. (Fin de semana donde la mayoría de los establecimientos sacan sus artículos electrónicos ya caducos o pasados de moda para ofrecerlos como ganga) Este truco es como la Sección Amarilla, funciona y funciona muy bien…
El Charro meditó en qué gastarse sus fierros, aprovechando pues, el Buen Fin, sin embargo, sabía de los 5 litros de agua agregados al menudo de doña Lupe para rendir el caldo y poder rebajar el precio, conocía de los chicharrones de don Pancho revueltos con tripa de gato para ofrecer un taco extra, tuvo a bien darse cuenta de los seis kilos de pepinos picados al ceviche de Gumarito y en la tienda pusieron al 50% de descuento, chicharos, paletas payaso,  aguacates Ricolino,  agujetas El Toroloco, lentes para destapar baños…
No obstante la fiebre por el Buen Fin era severa y nuestro Charro paró frente a una tienda de electrónicos y amarró su yegua a un poste. Estuvo de fisgón hasta aprenderse las cualidades de los televisores Smart TV. Y el precio por supuesto. El televisor visto era de un valor aproximado a 26 mil pesos. El Charro por poco se va para atrás estilo Condorito, pero al final le dejaban el televisor en 14 mil,  le regalaban un Blu-rey, un morado-prince, y donde empotrar el aparato. El Charro se dijo: “Mira pues es buen el descuento con todo y  regalos”. Con esa idea quedó nuestro valeroso Charro. Un joven de diente grande, ojo brilloso, pestaña simpática y bueno para enredar gente, se acercó al Charro.
—¿Le gusta?, llévese éste sensacional equipo para alta definición, 3D, 2D, y demás…
—Uuuuy mi vale como quisiera el mostruote ese, pero por no traigo ni pal pozole.
—Use su tarjeta de crédito don Charro, ¿cuál utiliza? —le preguntó el dependiente.
            El Charro le sonrió, atisbó a su yegua, y respondió orgulloso.
—Fíjese que sí tengo tarjeta.
—Que bueno, así le podemos dejar el televisor a 18 meses sin intereses y ya se lo lleva ¿cómo ve?
            ¡Sopas! El Charro hizo cuentas, si costaba 14 mil, a 14 meses era mil por mes luego con los 4 meses restantes le saldría como de a novecientos pesos por cada treinta días, aunque su sueldo de la vecindad era de 960 pesos mensuales con eso alcanzaría a sostener el pago por un tiempo y si encontraba trabajo extra, pues más fácil, sólo que tendría que ayunar y sacrificaría la alfalfa de la Rosita, y las botas nuevas tendrían que esperar, y en ésta navidad no compraría calzones nuevos y seguiría con sus chones faroleados, total, un tiempo más, un tiempo menos. Comería pastas y nopales todos los días. Un pequeño sacrificio. Y gacho tener que cargarle todo a la Rosita. “A ver si no se redienga”. Pensó.
—¿Entonces vale, usted dijo 18 meses?
—Sí, eso dije —contestó el empleado pelando el diente, ¡una venta es una venta!
            El Charro sacó su tarjeta de Soriana, más que inmediato y la extendió jubiloso.
—Aí tá mi tarjeta, trae poquillo, como quinientos pesos que yo creo que ya me depositó el PRI.
            Pensábamos describir lo que sucedió después pero nos dio pena con el Charro morado y mejor aquí le cortamos.


No deje de leer las aventuras del Charro morado, defensor de la lectura y de las buenas costumbres y cuando vaya al Buen Fin, lleve sus tarjetas de crédito, así, sí, le pondrán atención. ¿No qué todos somos iguales?

martes, 13 de noviembre de 2012


El rincón bohemio del Bananas.
“El gol más rápido de la historia
lo metió mi hermano El Brochas”.



Ya se acaba el sexenio del Jelipillo Calderón y con Él, esperemos… tanta violencia, sin embargo antes de fugarse al país de la maravillas, osease las Europas —de sonso se queda en pueblo azteca— le dejó a Bella Nieto la bronca de la reforma laboral. Tuvo todo un sexenio para echarse el trompo a la uña y ¡zas! Nel al final. “Ira-lo, ira-lo”. No le bastó dejar una ensangrentada tierra sino que ahora la dejará sobre-trabajada y mal pagada. En fin, en el extranjero nos llamaban: México, el cuerno de la abundancia. Now we are…  México el cuerno de chivo. Gracias Calderón. Dios te haga un Santo.
Hablando se santos quien si bajó los santos, arcángeles y serafines fueron los gringos, a quienes ahora sí se les apareció el chamuco, en sus películas de El día de la Independencia, Un día después de pasado mañana y tantas otras, incluya usted a Godzilla, siempre desbaratan Nueva York. (sic) Ahora sí les sacó un buen susto la tal Sandy. (Tormentón, tormentón) Sin embargo, más pánico les provocó a las bolsas de valores de todo el mundo, no se fuera a caer el imperio económico de Wall Street. Recuerde el impacto negativo al caer las torres gemelas. Jijo, si hubiera estado Fox de presidente les hubiera mandado decir: “Neuyorkinos y Neuyorkinas les vamos a mandar unas chalupas pa´que se muevan entre las calles y unos clavos para que levantes sus changarritos otra vez…”
Imperio, El Imperio Contra-ataca. ¡Sopas! Disney compró a Lucas Film. Vamos a tener Star Wars VII-VIII-IX-X-XI-XII. “Pluto conoce a Darth Vader”. “La Sirenita se enamora de Han Solo”. “Chewbacca violador de Jedis”… ¿Lo dudan? Al tiempo, por cierto, ya anda la Disney Co. haciendo una propuesta a casas GEO. ¡Ah verdad ya se preocupó¡
Para preocuparnos, Televisa decía que las encuestas favorecían a Mitt Romney. Jajajajaja. Aquí sí les fallo, aunque no crean se sospecha de que votaron 2 millones de muertos y que varios ciudadanos se enlistaron en varios distritos para votar. ¿Dónde habré visto eso antes? Niguas ganó el negro, y aquí vamos a entrar en si es o no denigrante o racista decir negro. ¿Ton´s cómo le digo? ¡Güero! Sería burla. ¿Moreno? No, cómo moreno, es negro. Total a final de cuentas los gringos son los gringos, sean prietos, verdes, cafés, morados, azules, les vale un soberano silbato los latinos y todo lo que huela a Rio Bravo pa´ abajo. Ay sí, les interesa una reforma migratoria, ay sí, les interesa América Latina, ay sí paremos el narcotráfico… madres. Obama se crío en Estados Unidos piensa como estadounidense y gobernará a los gringos, qué chin… le va a importar México… ¡ah! Pero los medio de comunicación TV Azteca, Televisa, Milenio, Reforma, Ovaciones y hasta el Memín Pinguín le dieron cobertura amplia. Da vergüenza ver a comunicadores mexicanos agacharse lo más posible entre las rodillas de los americanos y preguntarnos: ¿Quién es Mitt Romney? ¿Quién es Obama? ¡A mí me urge saber quién es el que se quedará en el puesto dónde van a tomar la decisión de mantener la empresa donde laboro y de si seguiremos trabajando o de plano nos mandaran a la calle! ¿Eso no les importa? ¿Tanto pinche amor a los gringos?... Sí, da tirria. Ya veo a CNN a CBS dándole una cobertura amplia a las elecciones en México. ¿Nos pelaron? ¡Pos no!... bueno ya sabían quien iba a ganar.
Tomemos otro rumbo, han sido seis años de broncas y tristezas, y por ello fui a la romería de Zapopan a acompañar a la generala, destaca la fuerza que tiene la imagen, eso ni dudarlo, quise comentarlo con una primo sacerdote, pero no pude, está en la cárcel por pederasta.
Antes de despedirme no deje de ver Los siete Samuraís 七人の侍  del director japonés Akira Kurosawa, 1954. Ganadora de El león de plata en Venecia y nominada a dos Oscar. En esta fabulosa película sale Toshiro Mifune  ¿y qué creen? No es el protagonista principal.





miércoles, 31 de octubre de 2012












El Charro morado Adventure´s

Por: Noé Reyes.

“Son tus… peeeerjúmenes mujer
los que me suli-bellan…”

Cansado de tanto esperar y con la incertidumbre de:¿me van a contratar? Esperaba el buen Charro morado defensor de la prole afuera de un edificio administrativo. Lo habían citado ahí para hacerle una entrevista de trabajo.
 Don Garraspeo, quien lo citó, era de un tamaño redondo como la Tonina Jackson, (luchador de los años de mil novecientos cuarenta y quihúboles) y esposo de don Garga, —también porcina y con ansias locas de comerse al pobre Charro—, era el flamante secretario de deportes del municipio de Tlaquepulque y zonas aledañas.
La oficina donde recibió al Charro era amplia, con dos muebles acojinados para sentar a la gente del partido y un par de bancas negras de madera ya media carcomida para aquellos quejosos, tramitosos, y solicitantosos visitantes al edificio.
El escritorio de don Garraspeo era ancho como su codicia y su sillón giratorio (dicen que a los años se lo robó don Garraspeo para usarlo en una peluquería) era amplio, detrás del mueble tiovivo, un par de retratos, uno del flamante gobernador de Jalisco y el otro del deslumbrante presidente de la República. Se cuenta una gran amistad entre ambos, compartían el gel Chiquimarco y salieron buenos en la escuela… para copiarse, uno ponía en el examen: yo no sé y el otro escribía; yo tampoco. Ahora bien, ambos hicieron carrera en la Universidad de Coopetessburgo. Graduados como licenciados, ve tú a saber en qué, y con unos diplomados en el PRI impartidos por la maistra Elba Esther Restiramento Gorgojillo y una maestría en Transología de la Comunicación, bueno… habemus papam, o mejor dicho habemus gober and president. El Charro, nuestro Charro, miró impaciente a don Garraspeo quien se hacía como que no veía al Charro o se le había olvidado su promesa de empleo.
—Dígame mi estimado y folklórico amigo Charro, en que puedo ayudarle a un buen vecino de mi afamada vecindá —dijo don Garraspeo mientras sobaba su sandía disfrazada de panza.
—Pos doña Garga, su señora me dijo: anda con Garraspeo ya puede darte trabajo…
—Pérese mi amigo Charro, pérese, no es nomás así… cómo va usted a creer, no, aquí hay muchas solicitudes de gente cooperadora con el partido en tiempos de campaña, esto hace difícil darle trabajo así por así, me entiende, hay compromisos y pocas plazas.
 —No pos eso sí lo entiendo don Garraspeo —dijo el Charro resignándose a ser botado de la oficina—. Yo ni iba a venir, pero su señora insistió, anda ve con Garraspeo, el puede —suspiró el defensor de los pobres y se dio la vuelta rumbo a la salida.
            Don Garraspeo sintió frío al recordar a doña Garga, y sus arranques de fiera en celo, combinación entre oso gris y salmón cuesta arriba, ésta le iba a preguntar si le dio empleo al purpúreo amigo. ¿Se enmuinaría muy mucho demasiado su vieja? Ira, mija pos no pude edá. ¿Cómo quitarse al Charro? ¿Contentaría a doña Garga? No, la gorda iba a  encabronarse, por ello habría que dejar en claro, o sea muy mucho contundente, que el valeroso superhéroe de Guadalajara no podía quedarse con un puesto en el ayuntamiento.
—No se vaya tan así my friend , ¿cuénteme cómo ayudó en la campaña? —don Garraspeo preguntó con malicia. El valeroso galán de las feitas le contestó:
¿Quién acarreó las boletas ya tachadas para embarazar las urnas? Yo. ¿Quién llevaba los viejitos, los ciegos y los sordos para que votaran el día de las elecciones? Yo. ¿Quién llevó las tarjetas de Soriana a toda la vencindá? Yo. ¿Quién traía a la yegua con un paraguas en la cabeza anunciando a la Bella Nieto y al Aris? Yo. ¿A quién le prometieron 500 pesos sí votaba por el PRI y no le han pagado? Pos a mí. ¿Quién aguantó que le dijeran vende patrias? Yo.  A quien entrevistó Televisa para desmentir lo de Soriana y la regaladera de bacinillas? A mí… y en todavía pregunta si ayudé, óigame don Garraspeo eso es no tener madre, y le recuerdo que usted inició campaña por la Carnicería López y por mil pesotes, se cambalacho, ¿no se acuerda?...
            Don Garraspeo lo miró tranquilo y comentó:
—Ay, hijo son cosas de la política y no creas me acuerdo bien de tus actos por ello dime: qué tipo de empleo quieres aquí en la Secretaria del Deporte.
            Al valeroso héroe se le rasaron los ojitos de lágrimas y pujó.
—Pos no sé, cualquier cosa, al cabo no sé hacer casi nada —alegó el Charro.
—No, no, pa´ eso tenemos diputados y senadores.
El defensor de la prole observó con duda a don Garraspeo, para ver si no lo estaba guaseando, pero no, en efecto hablaba sin burla.
—Pos entonces cualquier cosa es bueno…
—Mire mi jinete apocalíptico, hay un puesto que trabajaría tres días a la semana con horario de 10 de la mañana a una de la tarde, con un bono de 4000 pesos para despensa  y con un sueldo de 45 mil pesos mensuales… Híjole mi buen ya la regué, le estoy ofreciendo mi puesto, no, no, pos si seré bruto.
            El gordo de Garraspeo quedó pensativo y luego buscó en las listas de su escritorio mentando madres.
—Un empleito de arbitro de futbol, yo aguanto…
—Qué te parece —interrumpió don Garraspeo— un sueldito de unos 2 mil pesos quincenales, con 150 pesos de bono para despensa, 10 pesos para gastos médicos y 30 vales para el camión y unos tortibonos de medio kilo por día, digo, con eso alimenta a su yegua mi Charro, trabajando de 8 de la mañana a cuatro de la tarde de lunes a viernes y los sábados de 8 a 2 de la tarde. Eso sí, son trabajos duros muy matados…  —aquí don Garraspeo hizo una pausa—. Híjole mi buen ya la regué  otra vez, va usted a creer, y es que pa´esa chamba se necesita titulo de abogado, doctor, administrador…
            Aquí el Charro se dio color, lo estaban carneando, agachó la cabeza y salió sin despedirse.
            En la noche, recostado en su catre, mirando como una mosca le hacia la corte a otra, escuchó en la calle: ¡Queremos jalogüín! ¡Queremos jalogüín! ¡Queremos jalogüín!
“Así me pasó a mí, jui por mi jalos-win con don Garraspeo y ni calaverita me dio el muy…”

            El Charro morado Adventure´s  es patrocinado por Fundación Peña Nieto, en asociación con herederos de Raúl Velasco, la cultura al alcance de un TeleGuía. Una estrella más, del Canal de las Estrellas.

miércoles, 24 de octubre de 2012








El rincón bohemio del Bananas.
“El gol más rápido de la historia
lo metió mi hermano El Brochas”.
Aquí, su buen conocer de cerveza se vio en la imperiosa necesidad de acompañar los delicados aromas de la cebada con unos cueritos de puerco preparados con salsa habanera de color amarillo, sentado frente al televisor disfrutando de una película llamada: Prometheus. Sí, la nueva película de Ridley Scott, sí el mismo creador de Alien, el octavo pasajero y de Blade Runner. ¡Sopas vivan los triglicerdos y el colestipuerco!
Díjeme esta va estar buena, porque para la ciencia ficción este cuate se luce. ¡Nel, no fue así!  La película está mala, mala, mala, y no digo enferma, no, mala de chafa. Veinte años después con tanta tecnología y resulta que no le sale la pre cuela de Alien el octavo pasajero. O.K. si alguien tenía derecho a realizar una película explicativa de donde venía la nave que pedía auxilio en la película de Alien el octavo pasajero; era Ridley Scott, pero le salió un bodrio. No aportó nada de escenarios nuevos comparada con Alien, no tuvo definición adecuada de los personajes, la historia no tuvo sustento y perdió el tono en gran parte de la cinta. Sí usted no la ha visto: ¡Evítela! Y si ya vio Alien el octavo pasajero, pues con mayor razón. De plano me atraganté de coraje. Y ya estaba amarillo por la pelea del Canelo, ¿Cuándo le van a poner un boxeador de peso? Le ponen cuarentones lentos o chavos novatos y flacos. Yo que mido 1.5 mts y peso 52 kilos ¿puedo hacer mi solicitud de pelea con el Canelo? Agréguenle, escuchar a los de televisa venderme un: Super Pepito… no tiene abuela. Me he jurado no ver más Box, hasta no ver una pelea Canelo-Coto. Mínimo. Y el otro, el Jr. Julio Cesar. ¡Carajo! ¿Quería emular a su jefe y noquear en el último round?... ¡No son tacos! Bueno y pa´rematar mi hígado, ahí viene otra pelea Márquez-Paquiao IV. Chale ya parecen Rocky. ¿Y qué, en esta gana Márquez por decisión y hay una quinta pelea? Vayan mucho a comprar huevo caro a otro lado… Bueno ya casi pa´irme, la Chivitas, hay mis Chivas, tan lejos de Dios y tan cerca de Jorge Vergara. Total nos echamos al León a domicilio, pero la neta jugo mejor el León, ese Juanito el de la papas (John Van´t Schip) hijo pródigo del Johan Cruyff va a tener que trabajar rete-harto pa´ sacar a las Chivas del pozo. Luego nos echamos al América, y dijo La “Liendre Herrera”: Éjele jugamos mejor que las Chivas. Así les metieron tres a las guajolotas, ahora jueguen bien…

Por cierto esos del SkY, son más largos que la cuaresma, si les contratas te aplican obligatorio un año y seis meses a producto de gallina y si les cancelas antes les tienes que pagar los meses de suscripción de todos modos. Si llueve no tienes señal y debes pagar extra por ver todos los partidos de futbol. Te tratan con la punta del pie, como si te hicieran un favor. ¡Sí me estoy quejando! Me va a pasar lo que el migrante en los Estados Unidos, cuando lo obligaron a jurar:
-Jura usted no volver…
-No juro, ¡Chingo a mi madre si regreso!

Bueno me despido revolcándome en mi cruda amargura, lean: Las mil y una noches y vean la película EL Escapulario. (1968) Dirigida por: Servando González.





jueves, 18 de octubre de 2012








El Charro morado Adventure´s

Por: Noé Reyes 
Chamba es chamba.


Nuestro valeroso Charro morado se vio en la disyuntiva de seguir trabajando en la vecindá “La Herradura” en Tlaquepulque, o bien emigrar a una ciudad vecina. El problema esencial era que don Garraspeo pronto estaría comiendo del erario público y doña Garga fungiría como una esplendorosa secretaria de su marido, esto provocaría al Charro una disminución sería de su ingreso. (Es un decir, con doña Garga no le faltaba de comer, ni de vestir, ni el cable, ni televisión, ni pastura pa´ la yegua…) Al irse como mecanógrafa de su conyugue, el Charrito tendría que mover las tepalcuanas y trabajar en otra cosa y no sólo de portero. Además no le habían dado los famosos quinientos pesos en Sopriana. Primero: aún no depositan, luego aún no califican la elección, y después… “pos no ha tomado protesta”. Y los tostones  en el limbo. ¿Quién se los quedó? No sabría decirlo… Todo provocó la partida del Charro morado a buscar trabajo a las ciudades de: Golden Hills and Boston-Tonala. Loma-dorada y Tonalá pues.
Un genio, un verdadero genio el defensor de la prole, dijo: “Pos o´nde trabajar que no sea pesado, den buenas propinas y coma mucho; El Pollo Chepe”. Y ahí fue el ejemplo de los pobres. En el Pollo Chepe son rápidos pa´ contratar y en un tris estaba repartiendo pollo embarazado el sultán de la honestidad. Sorry, en vara asado, y en vez de moto andaba a todo jamelgo, a galope tendido en su yegua Rosita. Las tres primeras entregas fueron divinas, sublimes, excelentes, de poca madre, pero en la cuarta el pedido lo entregó sin una… alita. En la quinta entregó sin muslos y la sexta sin el agua de horchata. Quejas, quejas quejas, cuando no se quejara el mexicano. ¡Ah nos hicieron fraude! ¡Ah nos cobraron mucho impuesto! ¡Ah perdió el Atlas!¡Ah nos faltaron piezas de pollo! Válgame el grandísimo, la quejadera. Y lo corrieron. Nos impusieron un presidente y no la hicimos de tos, nos aplica Televisa la: pague usted mis impuestos, y no la hacemos de tos, nos quitan medio terreno para darle paso a un nuevo periférico y no la hacemos de tos, pero eso sí, nos falta una muslito al pedido del pollo y aí ta´ luego lueguito el telefonazo. “Oígame don pollero, me faltó la pechuga y el agua pa´ que resbale”. A buscar chamba otra vez. Hasta eso, le dieron medio pollo al Charro y medio a la yegua.
El gran héroe arribó cabizbajo a la vecindá. Allí el Che perma lo miró desganado.
—Vos andás con la cobija arrastrada che —le dijo.
—No me duró nada la chamba mi Che perma, la canija hambre —dijo y aventó el sombrero a la cama.
            El Che lo dejó sentarse y luego en tono malicioso le comentó: —vos no lees mucho, no sabés historia, no conocés trato tranquilo, hablás como si le platicaras a tu yegua… ¡Che, pedile trabajo a don Garraspeo, como asesor del PRI.
            El Charro lo miró con desgano, se tiró a su catre, pasó sus manos sobre su cabeza, cruzó las botas y comentó:
—No, mi Che, dejemos  a don Garraspeo con sus ondas políticas, si doña Garga anda diciendo: este no sirve pa´ nada, pos pa´ la política sí ha de servir. Mejor le voy pensando en inscribirme pa´ esos de la Academia, o esos de la voz México, ¿No cree mi Che?
            El Che arqueó la ceja. “Una cosa es aguantar al Charro cantándole a la yegua y otra oírlo de corrido”.
—Me gustan tus ganas de triunfo Che –Charro y ¿sabés una cosa? Ahorita te consigo trabajo. Y zas. Cual rayo salió el Che-perma a la calle.
            Mientras tanto nuestro valeroso héroe reacomodó su cuerpo en el catre, estiró las piernas, bostezó y puso atención en sus botas. “Quien tuviera de esos poderes que con nomás mirar las cosas se mueven, ansina le echaba ojo a las botas y salían disparadas pa´ fuera de mis patas.
Se quedó dormido.
Soñó cantar en Televisa. En TV Azteca. Ser un cantante con premio. Nomás con premio porque de los que salen de esos programas nadie se acuerda.
Medio despertó, volvió a mirar las botas: —¡Salgan! ¡Vuelen de mis pies!
Imaginó estar rodeado de muchas actrices. “¡Hombre en una de esas me hacen presidente! Total si pudo el Fox y el Peña, yo por qué no!”
Atisbó las botas again.
¡La fuerza está conmigo muévanse mendigas botas!
Miró y miró las botas y por más ojos: pelones, grandotes, abiertos y demás, las botas siguieron en su sitio.
            Llegó el Che perma cargando una botarga de Mr. SIMI.
—¡No, no, no, no estás fregado Che perma, nomás yo no me voy a meter en eso, ni lo mande Dios!

Ayer todavía se vio una botarga de Mr. SIMI bailando El Son de la Negra con un sombrero de Charro color morado.


No deje de leer las aventuras del Charro morado, defensor del oprimido, y recuerde ya volvemos al PRI: “Cuanto pa´ no alegar”.